Todos hemos tenido el mismo problema en algún momento. Tenemos una página web que utiliza distintos idiomas. Eso en principio no parece ser un problema, verdad? Pues a los SEO nos complica un poco la vida, ya que le debemos explicar a Google como lo hemos hecho, para poder trabajar en el posicionamiento.
La mejor opción, sin lugar a dudas, es tener un dominio de nivel superior (TLD) de cada país. O sea, que si tenemos la web en español, francés e italiano, pillar los .es, .fr y .it respectivos. Aprovechas la orientación geográfica, y no hay ninguna duda para Google, aunque la IP de tu servidos esté en casa de Chuck Norris. El único problema de hacerlo así, es que implica una infraestructura mayor, con su consecuente carga de trabajo, y que a veces se da el caso que te quieres dirigir a personas que hablan en un idioma distinto del que se utiliza en el lugar donde viven.
La segunda posibilidad, es la utilización de subdominios, del estilo http://es.midominio.com para Español, http://fr.midominio.com para Francés, o http://it.midominio.com para italiano. Este sistema es parecido al de subcarpetas, del estilo http://www.midominio.com/es para Español, http://www.midominio.com/fr para Francés o http://www.midominio.com/it para Italiano. En ambos casos, deberemos geolocalizar cada subdominio o cada carpeta con las herramientas de webmasters de Google. Matt Cutts publicó una entrada sobre subdirectorios y subdominios, que puede ayudarte.
Si seguimos este sistema, evitaremos que Google interprete las distintas versiones de la web como contenido duplicado. Eso si, se debe evitar el uso de varios idiomas en cada página, ya que esto podría confundir a Googlebot. Y si puede ser, debería haber en cada página el enlace a la misma página en el resto de idiomas (y no a la home)








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